Un respiro de alivio sonó al final del partido. Por fin habíamos ganado. Con poca intensidad defensiva, atascos en la zona de ataque en muchos momentos del partido y exceso de confianza en otros, pero habíamos ganado. Esperemos que por fin haya comenzado nuestra temporada regular.
Gran ambiente en San Pablo (mejor entrada de la temporada) a pesar de disputarse el partido un domingo a las 7 de la tarde, con el Sevilla jugando dos horas después, con un balance de 4 derrotas en 4 partidos y enfrentándonos a un recién ascendido como el León. Este hecho sumado a los gritos de ánimo a los nuestros y la presión al rival durante todo el partido bien merecen un reconocimiento por parte de alguno/s que se empeña/n en poner trabas a una afición que es la que realmente siente los colores (verdirrojos).
Ya desde el primer segundo, salió el Caja mucho más enchufado que su rival, anotando los primeros puntos, y yendo por delante durante todo el partido. Fue un primer cuarto muy cómodo, con un Pat Carroll (titular) con buena mano desde la línea de triple, Betts dominando el rebote en defensa y Antonio Bueno haciendo su mejor partido como cajista esta temporada, anotando varias canastas consecutivas (incluído un triple). Por el lado leonés, sólo nuestro recordado Marco mediante un triple y varias asistencias a sus compañeros intentaba parar la avalancha cajista. Los vicios del pasado volvieron, y el exceso de confianza hizo que el León se acercara al final del primer cuarto a 6 puntos (27-21), sobre todo por la aportación de Hughes (20 ptos, 8 rebotes al final del partido). En el segundo cuarto, el Caja se dedicó a mantener la renta gracias a los puntos de Ellis (el más regular del equipo en estas jornadas) e Ignerski (anotó 8 puntos consecutivos), mientras que el técnico rival (Aranzana) rotaba todo su banquillo en busca de soluciones. La más efectiva de ellas fue Yáñez, autor de varios triples que consiguieron mantener en la pomada al equipo leonés. Al descanso, 8 puntos de ventaja (48-40) que no llegaban a contentar al personal, ya que la renta debería haber sido mayor, tanto por la mayor calidad de los nuestros como por la gran cantidad de tiros fallados por los visitantes, que dieron señas de por qué son un conjunto recién ascendido.
El tercer cuarto fue soso y aburrido, con gran espesura en el ataque cajista, sobre todo por parte de Kakiouzis, lo que aprovecharon los visitantes para hacer un parcial de 0-9 que los acercaba a tan sólo 2 puntos (57-55, min 28) gracias especialmente a Kevin Thompson (13 puntos, 13 rebotes incluídos 5 en ataque, 24 de valoración), que aprovechaba el agujero defensivo de la defensa cajista, que sigue sin funcionar. Betts estaba en el banquillo y las ayudas a Bueno para denfender a este jugador no eran las suficientes, por lo que el cuarto acabó con sólo 4 puntos de ventaja para los de Magnano, que sentían el aliento de los visitantes en el cogollo. Ya en el último cuarto entró de nuevo Betts en pista y se vio una mejora defensiva, sobre todo con las ayudas de De Miguel, que estuvo soberbio en defensa cuando más lo necesitaba el equipo, aguantando varios contrataques con jugadores más rápidos que él (e incluso sacandoles la falta en ataque). La diferencia estaba estancada en 6 puntos a falta de 2 minutos y medio, y cualquier triple visitante podría complicar la primera victoria de la liga, pero fue entonces cuando apareció la muñeca de Aaron Miles para anotar un triple que daba la tranquilidad. A la fiesta se unieron Kakiouzis y Ellis, que fueron respondidos por Marco y Bulfoni con otros triples, pero el público estaba llevando en volandas al equipo, que supo aguantar y que acabó el partido con un nuevo triple, esta vez de Ignerski, que cerró el marcador en 84-73. Estrenado por fin el casillero de victorias y con menos presión, la siguiente jornada se jugará contra el iurbentia Bilbao Basket, uno de los equipos revelación de esta liga, ante el que habrá que mejorar sobre todo la defensa para poder seguir subiendo puestos en la clasificación.
29 octubre 2007
26 octubre 2007
Cajasol: tan difernte y tan igual
Aquí os dejo un mensaje de nuestro amigo Javi Ferrer, que ha escrito y me ha pedido que publique en el blog:
-----------------------------------------------------------
Cajasol: tan difernte y tan igual.
Yo es este año siento un eco de las últimas temporadas:
- La defensa es malísima. Fuenlabrada nos mete 91 puntos jugando al trantrán el último cuarto. Manresa nos mete 87 puntos.
- No salen los sistemas en ataque. los jugadores se ponen nerviosos y empiezan a hacer la guerra por su cuenta. En algunos partido, incluso tenemos al máximo anotador de la jornada.
- Nos encajan un parcial rápido y nos venimos abajo. Luego intentamos remontar cuando faltan 3 minutos y, claro, no se puede.
- Volvemos a tener un jugador lesionado con una lesión mediorara durante un montón de tiempo (Raúl Pérez, Videnov, Cazorla). Simpre está apunto de recuperarse, pero al final nada. Y ya salió una de las palabras a las que más miedo le tengo: OZONOTERAPIA. A Raúl, Videnov y Cazorla también se la dieron y no se solucionó el problema. Espero que no se le haya jodido la carrera depotiva al pobre de Miso.
- Nos crecemos contra los equipos grandes, como el Gerona. Parece como si sólo importara jugar bien contra los primeros. Se ve que las derrotas contra el resto de los equipos no cuentan en la clasificación
En fin, que toso esto me suena ya conocido. Deja vu, que dirían algunos.
A ver si se arregla algo.
-----------------------------------------------------------
-----------------------------------------------------------
Cajasol: tan difernte y tan igual.
Yo es este año siento un eco de las últimas temporadas:
- La defensa es malísima. Fuenlabrada nos mete 91 puntos jugando al trantrán el último cuarto. Manresa nos mete 87 puntos.
- No salen los sistemas en ataque. los jugadores se ponen nerviosos y empiezan a hacer la guerra por su cuenta. En algunos partido, incluso tenemos al máximo anotador de la jornada.
- Nos encajan un parcial rápido y nos venimos abajo. Luego intentamos remontar cuando faltan 3 minutos y, claro, no se puede.
- Volvemos a tener un jugador lesionado con una lesión mediorara durante un montón de tiempo (Raúl Pérez, Videnov, Cazorla). Simpre está apunto de recuperarse, pero al final nada. Y ya salió una de las palabras a las que más miedo le tengo: OZONOTERAPIA. A Raúl, Videnov y Cazorla también se la dieron y no se solucionó el problema. Espero que no se le haya jodido la carrera depotiva al pobre de Miso.
- Nos crecemos contra los equipos grandes, como el Gerona. Parece como si sólo importara jugar bien contra los primeros. Se ve que las derrotas contra el resto de los equipos no cuentan en la clasificación
En fin, que toso esto me suena ya conocido. Deja vu, que dirían algunos.
A ver si se arregla algo.
-----------------------------------------------------------
21 octubre 2007
Casi.... pero todavía no.
El Cajasol, disputó el domingo 21 de octubre a las 12:30 de la mañana , un partido muy disputado contra el Akasvayu de Girona, que acabó perdiendo en la última jugada ( 79-80) con un tiro de Aaron Miles, que, como si fuera a camara lenta, se quedo unos segundos parado en el aire para despues salirse del aro. Todos comenzábamos el partido con la " esperanza" de que el caja pudiera alzarse con su primera y ansiada victoria. Pero sin mas preambulos, empezaré a comentar lo que fue el partido:
En el primer cuarto, el caja empezó un poco adormilado y todos creiamos que el Girona que nos llevaba ya 5 puntos de ventaja en los primeros 4 minutos, empezaria a jugar a sus anchas.Pero ahí aparecio el que para mi fue el mejor de el partido, Bustamante, que junto a Kakiouzis, fueron los lideres del caja que en el 2 cuarto empezaron a notarse progresivamente.
Al final del 3 cuarto el Cajasol parecia haber encontrado su ritmo de juego mientras el Akasvayu, no resistía en volverlo a intentar una y otra vez. En el 3 cuarto la compenetración entre los jugadores de negro parecía perfecta, pero en mitad del 4 periodo, el jugador numero 8 de los visitantes,Victor Sada y el veterano Mc Donald empezarón a encadenar triples y la cosa se igualó.
Ya en los ultimos 15 segundos, con el marcador igualado y con el pabellón a rebentar Aaron Miles ( un poco individualista en la jugada) se jugó esa canasta que, con poca suerte rebotó en el aro y salio a fuera de banda para alegria de los visitantes.
Afición: un 10.
Árbitro: un 5 raspado, porque en el último "triple" del Akasvayu, estaba pisando el lanzador debería haber sido de 2 puntos y por muchos detalles que se me escapan.
Cajasol: un 7,5, le falta mucho pero este es el camino a tomar para esta temporada que se avaticina muy dificil.
Aqui acabo mi primer resumen del curso baloncestístico 07/08
Saludos..;^*
En el primer cuarto, el caja empezó un poco adormilado y todos creiamos que el Girona que nos llevaba ya 5 puntos de ventaja en los primeros 4 minutos, empezaria a jugar a sus anchas.Pero ahí aparecio el que para mi fue el mejor de el partido, Bustamante, que junto a Kakiouzis, fueron los lideres del caja que en el 2 cuarto empezaron a notarse progresivamente.
Al final del 3 cuarto el Cajasol parecia haber encontrado su ritmo de juego mientras el Akasvayu, no resistía en volverlo a intentar una y otra vez. En el 3 cuarto la compenetración entre los jugadores de negro parecía perfecta, pero en mitad del 4 periodo, el jugador numero 8 de los visitantes,Victor Sada y el veterano Mc Donald empezarón a encadenar triples y la cosa se igualó.
Ya en los ultimos 15 segundos, con el marcador igualado y con el pabellón a rebentar Aaron Miles ( un poco individualista en la jugada) se jugó esa canasta que, con poca suerte rebotó en el aro y salio a fuera de banda para alegria de los visitantes.
Afición: un 10.
Árbitro: un 5 raspado, porque en el último "triple" del Akasvayu, estaba pisando el lanzador debería haber sido de 2 puntos y por muchos detalles que se me escapan.
Cajasol: un 7,5, le falta mucho pero este es el camino a tomar para esta temporada que se avaticina muy dificil.
Aqui acabo mi primer resumen del curso baloncestístico 07/08
Saludos..;^*
18 octubre 2007
¿Sabes defender más que un niño de primaria?
Abono de temporada: 64 €. Radio para escuchar el partido: 20 €. Auriculares : 2 €. Bufanda C.D.Baloncesto Sevilla: 10 €. Dedicar tu tarde a escuchar como un recién ascendido le remonta 13 puntos de ventaja en menos de 5 minutos a tu equipo: no tiene precio (ni perdón). Para todo lo demás, Cajasol.
Tercera jornada de la liga ACB, esta vez disputada entre semana, y el Caja podía estrenar su casillero de victorias en la cancha de un recién ascendido, el Ricoh Manresa, un equipo con una plantilla muy justita y pocos jugadores conocidos para la mayoría de los espectadores. El partido se pudo seguir por radio, no así por televisión o por internet. El Caja comenzó con un primer cuarto espectacular en ataque, con buenos porcentajes, jugando rápido, con solvencia y descaro (parcial de 0-8 para empezar el partido), aunque haciendo lo mínimo en defensa. Todos los que habían salido en el quinteto titular estaban haciendo un magnífico papel sobre el parquet, pero especialmente dos: Betts (que se imponía con claridad en su duelo particular con Asselin bajo los aros) e Ignerski (buena elección de tiro, prácticamente sin fallo y anotando varios puntos consecutivos). Los manresanos estaban mal en ataque, fallando demasiados pases, lo que aprovechó el Cajasol para irse al final del primer cuarto con 11 puntos de ventaja (14-25). Todo parecía encarrilado, pero en el segundo cuarto, todo cambió radicalmente: al Caja se le olvidó misteriosamente como defender y fueron permitiendo que el rival se acercara al marcador a pasos agigantados, especialmente gracias a Juan Alberto Espil, que en 8 minutos anotó él solo 15 puntos (en el resto del partido sólo anotaría 2 puntos más, teniendo valoración 21), y fue genialmente secundado por Rafa Martínez (7 puntos en el cuarto, 15 en el partido), que una y otra vez entraba en la defensa cajista como quería, anotando él o asistiendo a sus compañeros, creando un parcial de 11-0. Así, comenzaron a aparecer los fantasmas de siempre, y la flaqueza mental del Caja salió a la palestra. Como en los partidos anteriores, en el momento que el otro equipo se acerca en el marcador, se le acaba poniendo por delante y de ahí al final no suelta la ventaja. Magnano movió todo el banquillo, pero no obtuvo soluciones en general. Solo Pat Carroll tiró de muñeca para anotar tres triples que mantenían el partido igualado al descanso (42-38).
Reanudado el encuentro, los jugadores del Caja mentalmente aún seguían en los vestuarios, y cada jugada de los manresanos acababa en canasta: puerta atrás, triples, 2+1, bajo el tablero (con el jugador libre de marca), etc. La defensa no existía, y el contador de rebotes en ataque para el Ricoh también subía como la espuma. Ignerski volvió a salir a cancha para revivir sus buenos momentos del primer cuarto pero él también se había contagiado del virus y era incapaz de anotar y de defender, por lo que volvió al banco (con un par de personales añadidas a su cuenta). Para colmo de males, una protesta de Antonio Bueno fue pitada como técnica, que significó 2 puntos de tiro libre más un triple en la jugada posterior, llegando a la máxima diferencia del partido (64-50, min 28). Se llegó al final de este cuarto con 11 puntos de desventaja (66-55) y con Carroll y Ellis en 4 personales. En el último cuarto, de nuevo Ignerski se tornó protagonista cuando anotó 2 triples consecutivos que dejaban la distancia a 5 puntos, pero un par de canastas fáciles (para no variar) del Manresa mantuvieron la ventaja en torno a 10 puntos. Aunque la defensa volvía a ser nula, al menos en ataque estaban mínimamente más acertados, con Miles bastante activo anotando (16 puntos en el partido) y repartiendo asistencias (6 , además 8 rebotes, nada más y nada menos que 31 en valoración). Ocho puntos consecutivos suyos permitieron al Caja acercase a sólo cinco puntos a dos minutos para el final (78-73, min.38), pero Guillén Rubio anotó un 2+1 a poco más de un minuto para la conclusión que parecía definitivo. De Miguel hizo la réplica anotando otra canasta con tiro adicional, pero ya el partido tenía un dueño, y ese era el Ricoh Manresa, que sin tener un juego espectacular consiguió su segunda victoria de la liga (87-81), y deja al Cajasol en puestos de descenso con 3 derrotas en 3 partidos. Próximo domingo: Akasvayu Girona. Al menos habrá que intentarlo.
Tercera jornada de la liga ACB, esta vez disputada entre semana, y el Caja podía estrenar su casillero de victorias en la cancha de un recién ascendido, el Ricoh Manresa, un equipo con una plantilla muy justita y pocos jugadores conocidos para la mayoría de los espectadores. El partido se pudo seguir por radio, no así por televisión o por internet. El Caja comenzó con un primer cuarto espectacular en ataque, con buenos porcentajes, jugando rápido, con solvencia y descaro (parcial de 0-8 para empezar el partido), aunque haciendo lo mínimo en defensa. Todos los que habían salido en el quinteto titular estaban haciendo un magnífico papel sobre el parquet, pero especialmente dos: Betts (que se imponía con claridad en su duelo particular con Asselin bajo los aros) e Ignerski (buena elección de tiro, prácticamente sin fallo y anotando varios puntos consecutivos). Los manresanos estaban mal en ataque, fallando demasiados pases, lo que aprovechó el Cajasol para irse al final del primer cuarto con 11 puntos de ventaja (14-25). Todo parecía encarrilado, pero en el segundo cuarto, todo cambió radicalmente: al Caja se le olvidó misteriosamente como defender y fueron permitiendo que el rival se acercara al marcador a pasos agigantados, especialmente gracias a Juan Alberto Espil, que en 8 minutos anotó él solo 15 puntos (en el resto del partido sólo anotaría 2 puntos más, teniendo valoración 21), y fue genialmente secundado por Rafa Martínez (7 puntos en el cuarto, 15 en el partido), que una y otra vez entraba en la defensa cajista como quería, anotando él o asistiendo a sus compañeros, creando un parcial de 11-0. Así, comenzaron a aparecer los fantasmas de siempre, y la flaqueza mental del Caja salió a la palestra. Como en los partidos anteriores, en el momento que el otro equipo se acerca en el marcador, se le acaba poniendo por delante y de ahí al final no suelta la ventaja. Magnano movió todo el banquillo, pero no obtuvo soluciones en general. Solo Pat Carroll tiró de muñeca para anotar tres triples que mantenían el partido igualado al descanso (42-38).
Reanudado el encuentro, los jugadores del Caja mentalmente aún seguían en los vestuarios, y cada jugada de los manresanos acababa en canasta: puerta atrás, triples, 2+1, bajo el tablero (con el jugador libre de marca), etc. La defensa no existía, y el contador de rebotes en ataque para el Ricoh también subía como la espuma. Ignerski volvió a salir a cancha para revivir sus buenos momentos del primer cuarto pero él también se había contagiado del virus y era incapaz de anotar y de defender, por lo que volvió al banco (con un par de personales añadidas a su cuenta). Para colmo de males, una protesta de Antonio Bueno fue pitada como técnica, que significó 2 puntos de tiro libre más un triple en la jugada posterior, llegando a la máxima diferencia del partido (64-50, min 28). Se llegó al final de este cuarto con 11 puntos de desventaja (66-55) y con Carroll y Ellis en 4 personales. En el último cuarto, de nuevo Ignerski se tornó protagonista cuando anotó 2 triples consecutivos que dejaban la distancia a 5 puntos, pero un par de canastas fáciles (para no variar) del Manresa mantuvieron la ventaja en torno a 10 puntos. Aunque la defensa volvía a ser nula, al menos en ataque estaban mínimamente más acertados, con Miles bastante activo anotando (16 puntos en el partido) y repartiendo asistencias (6 , además 8 rebotes, nada más y nada menos que 31 en valoración). Ocho puntos consecutivos suyos permitieron al Caja acercase a sólo cinco puntos a dos minutos para el final (78-73, min.38), pero Guillén Rubio anotó un 2+1 a poco más de un minuto para la conclusión que parecía definitivo. De Miguel hizo la réplica anotando otra canasta con tiro adicional, pero ya el partido tenía un dueño, y ese era el Ricoh Manresa, que sin tener un juego espectacular consiguió su segunda victoria de la liga (87-81), y deja al Cajasol en puestos de descenso con 3 derrotas en 3 partidos. Próximo domingo: Akasvayu Girona. Al menos habrá que intentarlo.
15 octubre 2007
Curso Baloncestístico 07/08: ¡¡Participa!!
Un nuevo Curso ACB comienza, y, como no podría ser de otro modo, este humilde grupo de currantes se pone manos a la obra para reactivar este blog y su foro asociado, para seguir dando buena nota de todo lo que deba acontecer sobre ACB, Caja y Peña Universitaria.
Y como siempre, y en lo que me toca como moderador de este blog, lanzo un nuevo llamamiento a todos los interesados para que se pongan en contacto conmigo mediante comentario en este post y me indiquen una dirección de mail para darles la posibilidad de escribir mensajes para el Blog Oficial de la Peña Universitaria. Os recuerdo que esto no obliga a nada, pero si es necesario si alguna vez se desea participar en la proyección de este humilde tablón.
Un abrazo a todos, deseándoos, desde ya, un buen Curso Baloncestístico 2007-2008, lleno de buenos momentos, pases, lanzamientos, bloqueos, ayudas, triples, ... y todo ese tipo de cosas que nos crean ese picorsillo en el estómago.
Y como siempre, y en lo que me toca como moderador de este blog, lanzo un nuevo llamamiento a todos los interesados para que se pongan en contacto conmigo mediante comentario en este post y me indiquen una dirección de mail para darles la posibilidad de escribir mensajes para el Blog Oficial de la Peña Universitaria. Os recuerdo que esto no obliga a nada, pero si es necesario si alguna vez se desea participar en la proyección de este humilde tablón.
Un abrazo a todos, deseándoos, desde ya, un buen Curso Baloncestístico 2007-2008, lleno de buenos momentos, pases, lanzamientos, bloqueos, ayudas, triples, ... y todo ese tipo de cosas que nos crean ese picorsillo en el estómago.
Sí, lo vemos todo muy negro...
Sombrío, espeso, impreciso, inesperado, indisciplinado y en la mayoría de los minutos vergonzoso fue el partido que realizó el Caja este domingo contra el Fuenlabrada, en el que era su primer partido en casa, a pesar de que el marcador no refleja tal repaso en todas las facetas del juego (81-91). Parece que este año, el slogan va a reflejar más que nunca el espíritu y juego del equipo. "Este año lo verás todo muy negro". Y que lo digan...
Nueva temporada del Caja y vuelta a la rutina. Mismos males, mismos remedios (ninguno). Tras un partido en Gran Canaria decente por intervalos (aunque con el mismo resultado de casi siempre: perdido), se esperaba ver a un equipo que saliera a morder al rival, que es de los llamados "de nuestra liga" (la que va del 10º al 15º puesto, se ve que este año optaremos con suerte a esto, lo de siempre). Pero esa actitud duró sólo un par de minutos, la que tardó Ferrán López en meter su primer triple y poner al Fuenla 5-7 por primera y definitiva vez por delante. Este señor, que el mes que viene cumplirá 36 años, dio toda una lección a nuestros bases de como repartir juego, mantener un orden de equipo y tener buenos porcentajes, sobre todo de 3, para un total de 14 puntos, 2 rebotes, 4 asistencias y 16 de valoración . Su manera de jugar y hacer jugar a sus compañeros iban haciendo minuto a minuto que el marcador se fuera disparando hasta el punto de llegar a doblarnos en el marcador (16-32, min 12). Rubén Magnano le dió la oportunidad a todos los jugadores de poder jugar e intentar corregir errores, pero sólo Betts, Ellis e Ignerski parecían tomarse las cosas en serio, recortando el marcador a 37-44 al descanso. Tras retornar al juego, las esperanzas de que el partido cambiara se disolvieron como un azucarillo, ya que de nuevo Ferrán, Wideman (12 ptos, 7 reb), y sobre todo Marko Tomas (20 ptos, 3 reb, 3 asis, 28 valoración) y Radivojevic (22 pts, 5 reb, 27 valoración) demostraron como con un juego sencillo pero eficaz se puede vapulear a un "equipo" en pocos minutos. Mientras que en el Fuenla todo era orden, buenos ataques, férrea defensa y trabajo de equipo, el Caja aportaba precipitación y errores típicos de patio de colegio. Así, se llegó a la conclusión de este cuarto con un 53-72 que pocas dudas despertaba.
Ya en el último cuarto, con parte de las gradas vacías (mal presagio para ser el primer partido en casa), el Fuenla se encargó de administrar su ventaja, realizando ataques largos y que normalmente acababan en canasta en el último segundo. Además, Pat Carroll cometió su 5º personal (antideportiva incluída) para acabar con una actuación pésima (la peor del equipo: una sola canasta en más de 23 minutos, nulo en defensa, y -5 de valoración). Magnano incomprensiblemente no pedía tiempo muerto para intentar cambiar el signo del partido (ni se alteraba en la banda al ver el comportamiento y "profesionalidad" de sus jugadores), y apenas contó con Betts desde el descanso. Sólo un magnífico Ellis (me quito el sombrero) mostró casta, calidad, ganas, clase y en ocasiones genialidades para intentar recortar el resultado por su cuenta. Sus 28 puntos (máximo anotador de la jornada, 7/12 en triples), 2 balones robados y 2 rebotes (aunque 4 faltas personales) para 28 de valoración , ayudaron a que el resultado se acortara a 6 puntos a 36 segundos para el final. Pero el Fuenla no se puso nervioso y siguió a lo suyo, y acabó imponiéndose por 10 puntos (81-91). Con más trabajo, actitud y disciplina se pueden corregir la mayoría de los fallos cometidos. Pero hay que hacerlo, no decirlo en sala de prensa.
Nueva temporada del Caja y vuelta a la rutina. Mismos males, mismos remedios (ninguno). Tras un partido en Gran Canaria decente por intervalos (aunque con el mismo resultado de casi siempre: perdido), se esperaba ver a un equipo que saliera a morder al rival, que es de los llamados "de nuestra liga" (la que va del 10º al 15º puesto, se ve que este año optaremos con suerte a esto, lo de siempre). Pero esa actitud duró sólo un par de minutos, la que tardó Ferrán López en meter su primer triple y poner al Fuenla 5-7 por primera y definitiva vez por delante. Este señor, que el mes que viene cumplirá 36 años, dio toda una lección a nuestros bases de como repartir juego, mantener un orden de equipo y tener buenos porcentajes, sobre todo de 3, para un total de 14 puntos, 2 rebotes, 4 asistencias y 16 de valoración . Su manera de jugar y hacer jugar a sus compañeros iban haciendo minuto a minuto que el marcador se fuera disparando hasta el punto de llegar a doblarnos en el marcador (16-32, min 12). Rubén Magnano le dió la oportunidad a todos los jugadores de poder jugar e intentar corregir errores, pero sólo Betts, Ellis e Ignerski parecían tomarse las cosas en serio, recortando el marcador a 37-44 al descanso. Tras retornar al juego, las esperanzas de que el partido cambiara se disolvieron como un azucarillo, ya que de nuevo Ferrán, Wideman (12 ptos, 7 reb), y sobre todo Marko Tomas (20 ptos, 3 reb, 3 asis, 28 valoración) y Radivojevic (22 pts, 5 reb, 27 valoración) demostraron como con un juego sencillo pero eficaz se puede vapulear a un "equipo" en pocos minutos. Mientras que en el Fuenla todo era orden, buenos ataques, férrea defensa y trabajo de equipo, el Caja aportaba precipitación y errores típicos de patio de colegio. Así, se llegó a la conclusión de este cuarto con un 53-72 que pocas dudas despertaba.
Ya en el último cuarto, con parte de las gradas vacías (mal presagio para ser el primer partido en casa), el Fuenla se encargó de administrar su ventaja, realizando ataques largos y que normalmente acababan en canasta en el último segundo. Además, Pat Carroll cometió su 5º personal (antideportiva incluída) para acabar con una actuación pésima (la peor del equipo: una sola canasta en más de 23 minutos, nulo en defensa, y -5 de valoración). Magnano incomprensiblemente no pedía tiempo muerto para intentar cambiar el signo del partido (ni se alteraba en la banda al ver el comportamiento y "profesionalidad" de sus jugadores), y apenas contó con Betts desde el descanso. Sólo un magnífico Ellis (me quito el sombrero) mostró casta, calidad, ganas, clase y en ocasiones genialidades para intentar recortar el resultado por su cuenta. Sus 28 puntos (máximo anotador de la jornada, 7/12 en triples), 2 balones robados y 2 rebotes (aunque 4 faltas personales) para 28 de valoración , ayudaron a que el resultado se acortara a 6 puntos a 36 segundos para el final. Pero el Fuenla no se puso nervioso y siguió a lo suyo, y acabó imponiéndose por 10 puntos (81-91). Con más trabajo, actitud y disciplina se pueden corregir la mayoría de los fallos cometidos. Pero hay que hacerlo, no decirlo en sala de prensa.
09 agosto 2007
Jesus Cilla, Tyrone Ellis y Aaron Miles
Ola a todos, el Cajasol ha fichado a Jesus Cilla, que viene de disputar una temporada en el TAU.
es un conocido por San Pablo, ya que estuvo la pre-temporada pasada aquí en sevilla. Es un jugador de 1.95 y que tiene 30 años, y que confirma que el Cajasol, sigue en busqueda de jugadores veteranos de nuestra liga, y jugadores jóvenes procedentes de otras ligas.
Tyron Ellis: jugador con mucha experiencia,comperticiones continentales , europeas, su pasaporte es georgiano,el es Estadounidense, tiene 29 años y mide 1.93 m.
Aaron Miles, jugador que llega de la liga francesa, tiene 24 años, mide 1.85 y es también Estadounidense, un base que según antiguos compañeros es capaz de hacer mejores a los jugadores que les rodea. Aaron sabe lo que es jugar en la NBA, ya que militó en Golden State, en la campaña 2005-2006.
El Cajasol ya está de pre-temporada, 8 dias les esperan de 4 sesiones diarias de entrenamiento para recuperar forma y alimentación adecuada.
Con esto y ya concluyo, Miso jugador del Caja, ha quedado subcampeón del torneo Super 4 con la seleccion española de promesas.
es un conocido por San Pablo, ya que estuvo la pre-temporada pasada aquí en sevilla. Es un jugador de 1.95 y que tiene 30 años, y que confirma que el Cajasol, sigue en busqueda de jugadores veteranos de nuestra liga, y jugadores jóvenes procedentes de otras ligas.
Tyron Ellis: jugador con mucha experiencia,comperticiones continentales , europeas, su pasaporte es georgiano,el es Estadounidense, tiene 29 años y mide 1.93 m.
Aaron Miles, jugador que llega de la liga francesa, tiene 24 años, mide 1.85 y es también Estadounidense, un base que según antiguos compañeros es capaz de hacer mejores a los jugadores que les rodea. Aaron sabe lo que es jugar en la NBA, ya que militó en Golden State, en la campaña 2005-2006.
El Cajasol ya está de pre-temporada, 8 dias les esperan de 4 sesiones diarias de entrenamiento para recuperar forma y alimentación adecuada.
Con esto y ya concluyo, Miso jugador del Caja, ha quedado subcampeón del torneo Super 4 con la seleccion española de promesas.
03 agosto 2007
la pre-temporada del cajasol
Ola a todos, ya tenia ganas de que esto se pusiera en marcha. Este año promete: cambio de identidad, por fin jugadores con curriculum, un entrendador ex-seleccionador...
Estos cambios son mejorables para el rendimiento del equipo, en toda sus secciones.
Andrés Miso : anterior jugador del estudiante, un alero que tiene potencial suficiente para jugar en los grandes ( con esto tambien incluyo al cajasol ).
Andrew betts: pivotbritánico de 30 años, lleno de experiencia y un experto en altas alturas (2.18).
Con este pequeño resumen solo queria empezar a coger la costumbre y alegria por mi parte de escribir para vosotros.
Estos cambios son mejorables para el rendimiento del equipo, en toda sus secciones.
Andrés Miso : anterior jugador del estudiante, un alero que tiene potencial suficiente para jugar en los grandes ( con esto tambien incluyo al cajasol ).
Andrew betts: pivotbritánico de 30 años, lleno de experiencia y un experto en altas alturas (2.18).
Con este pequeño resumen solo queria empezar a coger la costumbre y alegria por mi parte de escribir para vosotros.
05 mayo 2007
Va por Solana...
Me da mucha pena que la liga esté acabando así,de ver como otro año los proyectos se hunden cuando la orilla no estaba tan lejos, de ver el desánimo de una plantilla con un destrozo moral que parece no tener límites. Todas las soluciones que se intentan tomar llevan a nuevos fracasos. ¿Cómo se detiene esta espiral?
De poco sirven los vídeos, las charlas, la motivación (para algunos) de tener entrenador nuevo, el traer otros jugadores a última hora. Quizás todo ha sido un mal sueño y el Caja viajó a Fuenlabrada para dejarse ganar y así homenajear a Francesc Solana en su penúltimo partido como jugador, como si estuviera planeado. De otra forma no puede entenderse lo que pasó, porque no es normal que de nuevo (y van demasiadas esta temporada) el equipo se dejase avasallar por un rival del mismo nivel (como mucho), con menos presupuesto y al que se le había ganado en la primera vuelta para conseguir la única alegría de la temporada, la clasificación para la Copa del Rey. Y es que el Caja volvió a ser una "banda" descontrolada que deleita a la afición rival. No es normal que durante todo un cuarto, un jugador como Andrés Miso te funda a triples y no seas capaz de pararlo. 19 puntos en 10 minutos, con 5/6 en tiros de 3. Una barbaridad que no se puede tolerar. Lo menos malo fue que sólo anotó 3 puntos más en el resto del partido, para un total de 22, y 29 de valoración. Pero si en el segundo cuarto cogen las riendas otros jugadores como Solana (9 puntos, 4 rebotes, 16 valoración), Saúl Blanco (12 p, 11 r, 23 v) o Widemann (17 p, 4 r, 26 v) pues la cosa incluso empeora. Así se explica el 62-31 al descanso, un record histórico negativo. Todo tenía pinta de que iba a ser una paliza estratosférica, de las que marcan época, pero lo cierto es que el ritmo bajó mucho en la segunda parte, lo que permitió a nuestro equipo maquillar un poco el resultado, sobre todo por parte de Nikoloz (13 puntos, 11 valoración), Marco (13 p, 14 v) y Bueno (que estuvo más acertado en tiros de 2, anotando 12 puntos). Price se mostró muy irregular, y a pesar de anotar 11 puntos, más de la mitad fueron de tiros libres. En cuanto a Femerling, fue de los pocos que mostró actitud durante los 2 primeros cuartos, pero su rendimiento bajó excesivamente en la segunda mitad, debido a las 4 faltas que acumulaba (técnica incluída); a pesar de ello, 8 puntos y 5 rebotes. Al menos tuvieron oportunidades los no habituales Suka-Umu (13 minutos, 4 puntos y 3 rebotes) y Balmón (5 minutos y medio, un triple anotado) y ambos tuvieron valoración positiva. El resto de jugadores (Videnov, Ignerski, Bustamante, Longin, Smith) tuvieron un día negro, anotando una media de poco más de 2 puntos y con valoración negativa en la mayoría de los casos. El resultado final, 98-75. Ni el mismo Solana hubiera imaginado una despedida tan perfecta ante su público. ¿Homenajearemos también a una de las posibles 7 maravillas del mundo (La Alhambra) en el próximo partido?
De poco sirven los vídeos, las charlas, la motivación (para algunos) de tener entrenador nuevo, el traer otros jugadores a última hora. Quizás todo ha sido un mal sueño y el Caja viajó a Fuenlabrada para dejarse ganar y así homenajear a Francesc Solana en su penúltimo partido como jugador, como si estuviera planeado. De otra forma no puede entenderse lo que pasó, porque no es normal que de nuevo (y van demasiadas esta temporada) el equipo se dejase avasallar por un rival del mismo nivel (como mucho), con menos presupuesto y al que se le había ganado en la primera vuelta para conseguir la única alegría de la temporada, la clasificación para la Copa del Rey. Y es que el Caja volvió a ser una "banda" descontrolada que deleita a la afición rival. No es normal que durante todo un cuarto, un jugador como Andrés Miso te funda a triples y no seas capaz de pararlo. 19 puntos en 10 minutos, con 5/6 en tiros de 3. Una barbaridad que no se puede tolerar. Lo menos malo fue que sólo anotó 3 puntos más en el resto del partido, para un total de 22, y 29 de valoración. Pero si en el segundo cuarto cogen las riendas otros jugadores como Solana (9 puntos, 4 rebotes, 16 valoración), Saúl Blanco (12 p, 11 r, 23 v) o Widemann (17 p, 4 r, 26 v) pues la cosa incluso empeora. Así se explica el 62-31 al descanso, un record histórico negativo. Todo tenía pinta de que iba a ser una paliza estratosférica, de las que marcan época, pero lo cierto es que el ritmo bajó mucho en la segunda parte, lo que permitió a nuestro equipo maquillar un poco el resultado, sobre todo por parte de Nikoloz (13 puntos, 11 valoración), Marco (13 p, 14 v) y Bueno (que estuvo más acertado en tiros de 2, anotando 12 puntos). Price se mostró muy irregular, y a pesar de anotar 11 puntos, más de la mitad fueron de tiros libres. En cuanto a Femerling, fue de los pocos que mostró actitud durante los 2 primeros cuartos, pero su rendimiento bajó excesivamente en la segunda mitad, debido a las 4 faltas que acumulaba (técnica incluída); a pesar de ello, 8 puntos y 5 rebotes. Al menos tuvieron oportunidades los no habituales Suka-Umu (13 minutos, 4 puntos y 3 rebotes) y Balmón (5 minutos y medio, un triple anotado) y ambos tuvieron valoración positiva. El resto de jugadores (Videnov, Ignerski, Bustamante, Longin, Smith) tuvieron un día negro, anotando una media de poco más de 2 puntos y con valoración negativa en la mayoría de los casos. El resultado final, 98-75. Ni el mismo Solana hubiera imaginado una despedida tan perfecta ante su público. ¿Homenajearemos también a una de las posibles 7 maravillas del mundo (La Alhambra) en el próximo partido?
29 abril 2007
Doctor Jekyll y Mister Hide
Miren las crónicas de los dos últimos partidos, y miren ésta. ¿Se parecen en algo? No. ¿Era mejor el rival de esta jornada (Lagún Aro Bilbao) que los de las anteriores (Unicaja y Akasvayu)? Tampoco. Pero... ¿son los mismos jugadores? Sí. Entonces, ¿para donde hay que mirar para solucionar el problema? Basta ya de engaños...
Lamentable, bochornoso, vergonzoso y hasta hiriente fue el dramático espectáculo que ofreció el Caja San Fernando a todos aquellos que aún teníamos un poco de ilusión en alcanzar algo esta temporada. A pesar de ser día de Feria y que el rival no era de mucho tirón, San Pablo registró una interesante entrada, con más de la mitad del aforo. Aún había opciones matemáticas de entrar en playoffs (o al menos eso es lo que el club intentaba hacernos creer en su página web), aunque para ello hubiera casi que recurrir a la magia negra y a la alquimia, pero ni esa motivación sirvió. Moncho López puso como titulares a un quinteto que recordaba a los "buenos" tiempos, en el que estaban Price, Ignerski, Videnov, Bueno y Femerling (antes era Alexander), y la verdad es que durante parte del primer cuarto pareció que todo iba sobre ruedas, con canastas rápidas y un buen balance defensivo. El Lagun Aro parecía carne de cañón, una presa fácil a la que le podía caer un buen saco de puntos... pero ahí empezó a surgir la figura de Nacho Azofra, ese pequeño base que muchos creían retirado y que el equipo bilbaíno le supo dar una oportunidad al comienzo de temporada. Sus 36 años dejaron maravillados al pabellón con una serie perfecta en triples (4/4), un balón robado, 4 rebotes y un repertorio de pases del que muchos deberían aprender. Él se cargó con las responsabilidades y él remontó el partido cuando peor lo veían los vascos. Como revulsivo local, salió a pista Steven Smith. Si quiere continuar en el club, tenía que demostrar en pocos partidos que se podía adaptar y que puede ser un jugador interesante. Él lo sabía y no se cortó, jugándose triples en momentos importantes (y anotándolos, como en Girona) y culminando contraataques, para un total de 8 puntos en menos de 3 minutos prácticamente. Mientras, el rival respondía con canastas de Recker y Javi Salgado, dejando el marcador al descanso 39-40 para los visitantes, y con la sensación de que con poco que apretara el Caja, se rompería el partido a nuestro favor.
Ahí estuvo el problema. Demasiado desprestigio a un rival que demostró por qué en estos momentos nos ha adelantado en la clasificación. Un rival que nada más salir del vestuario se pone el mono de trabajo y te hace un sonrojante 12-32 de parcial, te mete más del 50% en triples (12 anotados en total, o lo que es lo mismo, 36 puntos), coge 39 rebotes (13 de Weis) y "resucita a los muertos" (como el ya nombrado Azofra y el ex-cajista Andy Panko, con 16 puntos). Si a este explosivo cóctel se le suma la impresionante actuación de Lucas Recker (un desconocido para la mayoría, con 20 puntos, 4/6 en triples y 6 balones robados para 24 de valoración) y que ninguno de los cambios de Moncho López para parar la sangría hizo efecto, pues ahí está el resultado. Los tiros no entraban ni de lejos ni de cerca. En esta faceta estuvo especialmente desacertado (nuevamente) Antonio Bueno, a pesar de ser el que más puntos anotó del equipo (15 en total), tuvo una estadística de 5/12, lo que provocó la desesperación en la grada en muchos momentos, ya que falló incluso canastas sin oposición debajo del aro. Además, ninguno de los bases estuvo metido en el partido: Bustamante no recordaba a nada al de los últimos encuentros, no supo dirigir al equipo y además perdió 5 balones; Marco estuvo igual que en Girona, a base de triples y sin orden, pero esta vez sólo le entró uno; y Price hizo una de sus peores actuaciones como cajista, con cero puntos en su casillero y 4 faltas (aunque dio 6 asistencias). Entre los 3 hicieron una media de 1 punto de valoración, lo cual dice mucho. Ya que se fallaba en ataque, lo único que se podía hacer era apretar en defensa, pero no hubo actitud por parte de la mayoría de los jugadores en estas facetas. Pocos tuvieron gestos de lucha (salvo Femerling y Nikoloz), y el último cuarto prácticamente sobraba. Sólo sirvió para incrementar incluso un poco más la renta de los bilbaínos y para darle unos minutos ridículos a Balmón y Suka, que se llevaron los únicos aplausos de los pocos que quedaban en la grada en la recta final.
¿Por qué tanta irregularidad? No sirve de nada ganar a Unicaja haciendo un gran partido de equipo (Doctor Jekyll) y luego perder con el Lagún Aro en tu casa y por 23 (Mister Hide). El 73-96 del final refleja muchas cosas: falta de actitud, de ganas, de competitividad, de lucha y mil adjetivos más que me reservo para no hurgar más en la herida de una afición que no merece lo que está viendo y que clama cambios en muchas facetas de la entidad.
Lamentable, bochornoso, vergonzoso y hasta hiriente fue el dramático espectáculo que ofreció el Caja San Fernando a todos aquellos que aún teníamos un poco de ilusión en alcanzar algo esta temporada. A pesar de ser día de Feria y que el rival no era de mucho tirón, San Pablo registró una interesante entrada, con más de la mitad del aforo. Aún había opciones matemáticas de entrar en playoffs (o al menos eso es lo que el club intentaba hacernos creer en su página web), aunque para ello hubiera casi que recurrir a la magia negra y a la alquimia, pero ni esa motivación sirvió. Moncho López puso como titulares a un quinteto que recordaba a los "buenos" tiempos, en el que estaban Price, Ignerski, Videnov, Bueno y Femerling (antes era Alexander), y la verdad es que durante parte del primer cuarto pareció que todo iba sobre ruedas, con canastas rápidas y un buen balance defensivo. El Lagun Aro parecía carne de cañón, una presa fácil a la que le podía caer un buen saco de puntos... pero ahí empezó a surgir la figura de Nacho Azofra, ese pequeño base que muchos creían retirado y que el equipo bilbaíno le supo dar una oportunidad al comienzo de temporada. Sus 36 años dejaron maravillados al pabellón con una serie perfecta en triples (4/4), un balón robado, 4 rebotes y un repertorio de pases del que muchos deberían aprender. Él se cargó con las responsabilidades y él remontó el partido cuando peor lo veían los vascos. Como revulsivo local, salió a pista Steven Smith. Si quiere continuar en el club, tenía que demostrar en pocos partidos que se podía adaptar y que puede ser un jugador interesante. Él lo sabía y no se cortó, jugándose triples en momentos importantes (y anotándolos, como en Girona) y culminando contraataques, para un total de 8 puntos en menos de 3 minutos prácticamente. Mientras, el rival respondía con canastas de Recker y Javi Salgado, dejando el marcador al descanso 39-40 para los visitantes, y con la sensación de que con poco que apretara el Caja, se rompería el partido a nuestro favor.
Ahí estuvo el problema. Demasiado desprestigio a un rival que demostró por qué en estos momentos nos ha adelantado en la clasificación. Un rival que nada más salir del vestuario se pone el mono de trabajo y te hace un sonrojante 12-32 de parcial, te mete más del 50% en triples (12 anotados en total, o lo que es lo mismo, 36 puntos), coge 39 rebotes (13 de Weis) y "resucita a los muertos" (como el ya nombrado Azofra y el ex-cajista Andy Panko, con 16 puntos). Si a este explosivo cóctel se le suma la impresionante actuación de Lucas Recker (un desconocido para la mayoría, con 20 puntos, 4/6 en triples y 6 balones robados para 24 de valoración) y que ninguno de los cambios de Moncho López para parar la sangría hizo efecto, pues ahí está el resultado. Los tiros no entraban ni de lejos ni de cerca. En esta faceta estuvo especialmente desacertado (nuevamente) Antonio Bueno, a pesar de ser el que más puntos anotó del equipo (15 en total), tuvo una estadística de 5/12, lo que provocó la desesperación en la grada en muchos momentos, ya que falló incluso canastas sin oposición debajo del aro. Además, ninguno de los bases estuvo metido en el partido: Bustamante no recordaba a nada al de los últimos encuentros, no supo dirigir al equipo y además perdió 5 balones; Marco estuvo igual que en Girona, a base de triples y sin orden, pero esta vez sólo le entró uno; y Price hizo una de sus peores actuaciones como cajista, con cero puntos en su casillero y 4 faltas (aunque dio 6 asistencias). Entre los 3 hicieron una media de 1 punto de valoración, lo cual dice mucho. Ya que se fallaba en ataque, lo único que se podía hacer era apretar en defensa, pero no hubo actitud por parte de la mayoría de los jugadores en estas facetas. Pocos tuvieron gestos de lucha (salvo Femerling y Nikoloz), y el último cuarto prácticamente sobraba. Sólo sirvió para incrementar incluso un poco más la renta de los bilbaínos y para darle unos minutos ridículos a Balmón y Suka, que se llevaron los únicos aplausos de los pocos que quedaban en la grada en la recta final.
¿Por qué tanta irregularidad? No sirve de nada ganar a Unicaja haciendo un gran partido de equipo (Doctor Jekyll) y luego perder con el Lagún Aro en tu casa y por 23 (Mister Hide). El 73-96 del final refleja muchas cosas: falta de actitud, de ganas, de competitividad, de lucha y mil adjetivos más que me reservo para no hurgar más en la herida de una afición que no merece lo que está viendo y que clama cambios en muchas facetas de la entidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)