18 octubre 2007

¿Sabes defender más que un niño de primaria?

Abono de temporada: 64 €. Radio para escuchar el partido: 20 €. Auriculares : 2 €. Bufanda C.D.Baloncesto Sevilla: 10 €. Dedicar tu tarde a escuchar como un recién ascendido le remonta 13 puntos de ventaja en menos de 5 minutos a tu equipo: no tiene precio (ni perdón). Para todo lo demás, Cajasol.

Tercera jornada de la liga ACB, esta vez disputada entre semana, y el Caja podía estrenar su casillero de victorias en la cancha de un recién ascendido, el Ricoh Manresa, un equipo con una plantilla muy justita y pocos jugadores conocidos para la mayoría de los espectadores. El partido se pudo seguir por radio, no así por televisión o por internet. El Caja comenzó con un primer cuarto espectacular en ataque, con buenos porcentajes, jugando rápido, con solvencia y descaro (parcial de 0-8 para empezar el partido), aunque haciendo lo mínimo en defensa. Todos los que habían salido en el quinteto titular estaban haciendo un magnífico papel sobre el parquet, pero especialmente dos: Betts (que se imponía con claridad en su duelo particular con Asselin bajo los aros) e Ignerski (buena elección de tiro, prácticamente sin fallo y anotando varios puntos consecutivos). Los manresanos estaban mal en ataque, fallando demasiados pases, lo que aprovechó el Cajasol para irse al final del primer cuarto con 11 puntos de ventaja (14-25). Todo parecía encarrilado, pero en el segundo cuarto, todo cambió radicalmente: al Caja se le olvidó misteriosamente como defender y fueron permitiendo que el rival se acercara al marcador a pasos agigantados, especialmente gracias a Juan Alberto Espil, que en 8 minutos anotó él solo 15 puntos (en el resto del partido sólo anotaría 2 puntos más, teniendo valoración 21), y fue genialmente secundado por Rafa Martínez (7 puntos en el cuarto, 15 en el partido), que una y otra vez entraba en la defensa cajista como quería, anotando él o asistiendo a sus compañeros, creando un parcial de 11-0. Así, comenzaron a aparecer los fantasmas de siempre, y la flaqueza mental del Caja salió a la palestra. Como en los partidos anteriores, en el momento que el otro equipo se acerca en el marcador, se le acaba poniendo por delante y de ahí al final no suelta la ventaja. Magnano movió todo el banquillo, pero no obtuvo soluciones en general. Solo Pat Carroll tiró de muñeca para anotar tres triples que mantenían el partido igualado al descanso (42-38).
Reanudado el encuentro, los jugadores del Caja mentalmente aún seguían en los vestuarios, y cada jugada de los manresanos acababa en canasta: puerta atrás, triples, 2+1, bajo el tablero (con el jugador libre de marca), etc. La defensa no existía, y el contador de rebotes en ataque para el Ricoh también subía como la espuma. Ignerski volvió a salir a cancha para revivir sus buenos momentos del primer cuarto pero él también se había contagiado del virus y era incapaz de anotar y de defender, por lo que volvió al banco (con un par de personales añadidas a su cuenta). Para colmo de males, una protesta de Antonio Bueno fue pitada como técnica, que significó 2 puntos de tiro libre más un triple en la jugada posterior, llegando a la máxima diferencia del partido (64-50, min 28). Se llegó al final de este cuarto con 11 puntos de desventaja (66-55) y con Carroll y Ellis en 4 personales. En el último cuarto, de nuevo Ignerski se tornó protagonista cuando anotó 2 triples consecutivos que dejaban la distancia a 5 puntos, pero un par de canastas fáciles (para no variar) del Manresa mantuvieron la ventaja en torno a 10 puntos. Aunque la defensa volvía a ser nula, al menos en ataque estaban mínimamente más acertados, con Miles bastante activo anotando (16 puntos en el partido) y repartiendo asistencias (6 , además 8 rebotes, nada más y nada menos que 31 en valoración). Ocho puntos consecutivos suyos permitieron al Caja acercase a sólo cinco puntos a dos minutos para el final (78-73, min.38), pero Guillén Rubio anotó un 2+1 a poco más de un minuto para la conclusión que parecía definitivo. De Miguel hizo la réplica anotando otra canasta con tiro adicional, pero ya el partido tenía un dueño, y ese era el Ricoh Manresa, que sin tener un juego espectacular consiguió su segunda victoria de la liga (87-81), y deja al Cajasol en puestos de descenso con 3 derrotas en 3 partidos. Próximo domingo: Akasvayu Girona. Al menos habrá que intentarlo.

1 comentario:

Spaze dijo...

Calificaciones:
Sobresaliente: ¿realmente algún jugador cajista lo ha merecido hoy?
Notable: Miles (aunque la mayoría de sus puntos llegaran al final, como en Gran Canaria, apunta maneras de gran base, repartiendo juego y siendo el máximo anotador del equipo. Esperemos que poco a poco vaya mejorando) e Ignerski (bien el el primer y último cuarto, al menos fue valiente y lo intentó en todo el partido)
Bien: Betts (bien en el primer cuarto, y aunque sólo 10 puntos, impuso algo de carácter en defensa y autoridad bajo los tableros),y Carroll (mejoró respecto al último partido, y aunque nulo en defensa con 0 rebotes y eliminado por faltas, en ataque anotó 13 puntos en momentos cruciales).
Necesita mejorar: Bustamante, De Miguel, Kakiouzis
Muy deficiente: Bueno(sigue con bajos porcentajes, y -4 en valoración), y Ellis (genial contra el Fuenla pero hoy no tuvo el día, anotó 1/7 en triples, perdió 3 balones, eliminado por faltas y valoración negativa).
Sin Calificar: Cilla (1 minuto y medio jugados... el nuevo Balmón)