12 diciembre 2006

Derrota en Bilbao

Otra vez, aunque tarde y con las sensaciones muy digeridas, me planto a horas intempestivas delante del portátil a repasar el partido disputado el pasado domingo por tierras vascas, y que gracias a la televisión pudimos seguir todos en directo.

Empiezo por el final, y perdimos. Por un punto al final, pero perdimos.
Llegamos a los últimos instantes del partido especulando con el resultado, 2 puntos abajo, intentando hacer una falta rápida a tan sólo 15 segundos del final y que el reloj corriese lo menos posible.
Pero entre que desde la mesa tardaron bastante tiempo en parar el crono, y que la falta se le hizo a Salgado (que no ha fallado ningún tiro libre en lo que llevamos de ACB), nos dejaron 4 puntos abajo y sin aspiraciones. El partido acabó con carrera en solitario de Price (otra de las muchas que llevaba en el partido), triple con posible falta que no fue pitada y balón sacado con rapidez por el Bilbao. Los jugadores cajistas intentaron una nueva falta pero, otra vez según los árbitros, fue demasiado tarde y todo terminó 85-84.
De todas formas la derrota se había fraguado mucho antes, motivada por diversos balones perdidos en pases imprecisos, ya fueran debidos por fallos de concentración (sobre todo un balón de Femerling que acabó en manos bilbainas) , de coordinación (varios balones perdidos por Ignerski), o por intentar buscar un juego demasiado rápido, como ocurrió en algunos contraataques en los que los pases acababan directamente fuera de banda, realizados por un Alexander que, en parte debido al reciente fallecimiento de su abuela (que además había criado al propio Alexander), se encontraba más desconcentrado que de costumbre.
Otra de las cosas a mejorar fue la facilidad que encontraba el contrario en buscar lanzamientos exteriores bastante claros, como los 6 triples de Savovic, gran parte de ellos conseguidos en unos instantes de desorganización defensiva cajista en el 3er cuarto, y que nos hicieron estar a remolque desde ese instante, cosa que, a la postre, fue decisiva para que el triunfo cayera de lado del Lagun Aro.

Entre los nombres personales, cabe destacar, por la parte positiva, la actuación de Ignerski y Price, que, ante la baja colaboración ofensiva de Alexander y Videnov, tuvieron que tomar la batuta anotadora y con 22 y 20 puntos respectivamente (y con unos estupendos porcentajes de tiro exterior), mantuvieron al Caja dentro del partido, en el que los puntos subían al marcador alternativamente para cada uno de los bandos.
La falta de Bueno fue otra de las principales cosas que se echaron en falta y que resultaron más negativas en el juego cajista, e incluso el propio Comas, en declaraciones posteriores al partido, ha declarado que todo el equipo debe colaborar en intentar suplir esa baja lo mejor posible.
Además, ni Ivanov ni Balmón, en un partido en el que disputaron más minutos de los que disfrutan generalmente, y que tenían una oportunidad de oro para revindicar un puesto más activo en el equipo, aprovecharon la oportunidad y su juego fue más bien flojo.

En general dio la sensación de que el partido podía haberse ganado, pero en los momentos que tuvimos la oportunidad para marcharnos en el marcador no se supo rematar la situación.

Ahora toca pasar página, ya que aun hay margen de sobra, pero todos estamos de acuerdo en que hay que pensar en finiquitar la situación el próximo domingo por la mañana en casa, frente al Girona y de nuevo con la televisión de testigo.
Y por supuesto, allí estaremos todos animando para lograrlo.

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