Hemos superado el primer escollo, aunque todos nos quedamos con la sensación de que si el comienzo hubiera sido mejor y si los árbitros no hubieran tenido esa actuación tan lamentable, la victoria podía haber sido más abultada, y ya sabéis lo importante que son las diferencias de puntos en los partidos que restan. De todas formas, si ganamos los 3 partidos, y teniendo en cuenta que el Unicaja parece que va a clasificarse entre los 8 primeros (con lo que el 8º clasificado entra), tendremos la clasificación asegurada.
El partido comenzó mal, con unos tiros cómodos pero fallados de una manera incomprensible, casi infantil, y con una defensa que hacía aguas y que permitía tanto a Santos desde el perímetro como a Eley desde la pintura colocarnos con un 8-18 que hizo aflorar fantasmas del pasado y que ponía muy nerviosa a toda la grada. Un tiempo muerto de Comas fue suficiente para meter a los jugadores en el partido y a base de triples y tiros libres nos colocamos 18-18, momentó en el que reaccionó Imbroda y mediante algunos cambios dejó el encuentro 20-22 tras los primeros 10 minutos.
En el 2º cuarto las cosas no pudieron ir mejor y la ventaja cajista alcanzaba los 10 puntos, pero un par de desiciones arbitrales bastante discutibles ante jugadas cuanto mínimo dudosas que siempre eran pitadas a favor del Valladolid les dio alas a los de Imbroda y dejó 46-43 el resultado al descanso. Todos se retiraron a los vestuarios, incluido el conjunto arbitral que se llevó una sonora pitada.
Un partidillo entre un grupo de niños tras una actuación especial de unas cheerleaders muy navideñas y nos vimos inmersos en el 3er cuarto, en el que empezó el "festival Cazorla", todo un espectáculo en defensa, luchando cada balón y anotando un triple y haciendo que el partido muriera entre la imposibilidad de anotar del Grupo Capitol, que se quedó en sólo 13 puntos este cuarto. También destacamos las actuaciones en este cuarto de Alexander, que hizo un grandísimo partido y recuperó su mejor juego, Marco celebrando sus 300 partidos muy motivado con 3 de 4 en triples y Longin hasta que tuvo que ser sustituido por un pequeño problema muscular que parece no tener gravedad, aunque a pesar de eso hizo 11 puntos y 2 de 3 en triples. En realidad, los porcentajes que a comienzos del partido habían sido muy bajos, empezaron a mejorar y 7-14 en triples (50%) hablan muy a favor de ello. En definitiva, 64-56 al final de este cuarto y ninguna sensación de remontada, con lo que todos estábamos bastante tranquilos.
En el último cuarto no hubo historia, más defensa, mas fallos arbitrales que impedían una ventaja mayor y pocos puntos, parcial de 15-9 y a casa mas tarde de lo que estamos acostumbrados y pensando ya en Granada, con un 79-65 de resultado final.
Uno menos, ya "sólo" quedan 2.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Es una crónica muy decente la que has colgado. Sólo puedo apuntar dos comentarios, tras mucho buscar y rebuscar algo que decir:
- Los árbitros no fueron MALOS. Simplemente se sintieron imbuidos por el espiritu de fraternidad y amor al desfavorecido tan común en estas fechas. Por esa razón, en caso de duda, "ayudaban" al que iba por detrás en el marcador.
- No has hecho referencia a la pancarta qe colgamos. No hay porqué callarse los éxitos: El lema, consensuado entre los peñistas, fue comentado favorablemente en la radio,; y, en el programa de baloncesto de CRN, se hablará de esto, incluyéndose imágenes de nuestra zona. Si no me equivoco, más de uno se reconocerá.
Muy bueno lo de los árbitros, macho. Es verdad, pero me parece que nos estamos acostumbrando a esta serie de ayudas al desfavorecido. En fin, con respecto a lo de la pancarta, no he querido comentar nada por modestia ;) ya que la pancarta la hicimos entre los peñistas José Manuel, José Carlos y José Mateo, digo..... yo. Me alegra que gustara la pancarta, es más, ya estamos planeando una para Granada. Esperemos que también guste.
Publicar un comentario