Hay otra actitud, otra forma de ver las cosas. Han aprendido a no bajar los brazos cuando todo está cuesta arriba, a que hay que seguir remando por muy fuerte que sea la corriente en contra. Y eso, aunque no siempre llegue al resultado deseado, es uno de los pilares que necesitaba reforzar este equipo.
Se enfrentaba el Caja San Fernando al Akasvayu Girona, uno de los equipos con mayor potencial económico de la ACB, construido a base de talonario y con fichajes de gran renombre, y con la piel de cordero puesta a pesar de la gran victoria frente a Unicaja. Moncho López volvió a repetir el quintito titular que tan buen resultado dio el jueves, con Bustamante en la dirección, Videnov como alero, Price de escolta y de pivots Nikoloz y Femerling. El Caja estuvo aguantando el arreón ofensivo del Girona durante todo el primer cuarto, a base de buenas defensas e inteligentes ataques. Nikoloz dominaba el rebote y Femerling poco a poco iba haciendo sus puntos, argumento parecido al de los últimos partidos. El único problema fue la rapidez con la que los árbitros cargaron a Price de faltas, muy rigurosas y que hicieron que el resto del partido no pudiera esforzarse a fondo en defender. En el segundo cuarto, el Caja se hechó a dormir (como en muchas otras ocasiones) y como consecuencia, le cayó una losa en forma de parcial (25-16) que permitía a los hombres de Pesic marcharse al descanso con una cómoda renta de 11 puntos. Es lo que ocurre cuando se fallan ataques fáciles, los aleros no están acertados (Videnov volvió a valorar negativo por segundo partido consecutivo y Longin estuvo muy discreto), se pierden más de 15 balones antes del descanso (más que el Girona en todo el partido, que perdió 11) y dejas que Marc Gasol te coja el rebote cada vez que falla un tiro, dándole una segunda opción. Ahí parecía haber acabado el partido, más aún cuando dos minutos después de comenzar el tercer cuarto, el Akasvayu tuvo la mayor renta de todo el partido (16 puntos, 48-32), gracias a la aportación del tridente formado por Fucka, Marc Gasol (al que le permitiron mucho los árbitros) y McDonald. Ahí es cuando entra la figura de Carles Marco, que a pesar de que dirigió mal al equipo, supo coger el mando anotador del Caja y a base de triples ir limando la diferencia. El base catalán, aunque perdió 6 balones, hizo un espectacular 5/7 en lanzamientos de 3, y junto a la aportación de Ignerski (13 puntos, 3/5 en triples) y Steven Smith (9 puntos, con triple y mate incluídos) logró poner nerviosos a los gerundenses, que vieron como el partido estaba empatado a 60 puntos y aún restaban 4 minutos y medio para el final del choque. Era el momento de rematar la faena y ponerse por delante, pero nuestros jugadores no supieron jugar en los minutos finales (de nuevo Antonio Bueno muy desacertado, con sólo 4 puntos), y se fallaron contras, segundas opciones y todo un repertorio de tiros que permitió al Akasvayu ganar el choque, gracias especialmente a que Arriel McDonald anotó 5 de los 6 tiros lires que lanzó en la recta final del partido, que concluyó con 80-76. A punto estuvo de darse la sopresa y ganar en la cancha del Girona, pero lo cierto es que a pesar de la agria derrota, hay que valorar el esfuerzo de la mayoría de los jugadores por no tirar la toalla en ningún momento. Se gane o se pierda, lo que quiere la afición es ver el esfuerzo, dedicación e involucración de la plantilla. Ése es el camino a seguir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Notas:
Sobresaliente: a la actitud en general de la plantilla por creer que se podía ganar un partido que minutos antes se perdía por 16.
Notable: Femerling, Marco, Ignerski.
Aprobados: Nikoloz, Bustamante, Price, Smith (buena actuación pero 5 faltas en 16 minutos)
Necesita mejorar: Longin, Bueno
Muy deficiente: Videnov
Publicar un comentario